Ahorra dinero en tu web o blog con Hostinger

Hola amigos, ¿cómo va todo? ¡Seguro que bien! Ya era hora de escribir un nuevo post. Hoy voy a explicar cómo resolví un problema que me pasó con un pago por Internet realizado con mi tarjeta de débito, cómo dicho problema afectó a mis proyectos web, y cómo aprendí a ahorrar dinero a raíz de lo sucedido.

Me gustaría compartir un truco financiero clásico que a buen seguro servirá de ayuda a otros webmasters que buscan consejo sobre cómo sacar lo mejor de su proveedor de hosting.

Me pasó a mí

Esta es la historia. El otro día consultaba los movimientos de mi tarjeta bancaria y encontré un movimiento raro que no reconocí en un primer momento. ¿Quién me cargaba aquellos 60 €? Supuestamente yo había comprado un antivirus a una conocida empresa de seguridad (cuyo nombre no diré por discreción).

Al principio me asusté un poco. Intenté hacer memoria y recordar…

A lo mejor, o más bien a lo peor, alguien se habría hecho con el control de mi identidad digital, o mi tarjeta de débito, o skimming. Algo malo tenía que ser. Incluso pensé en cancelar mi tarjeta para que ningún ladrón, imaginario o no, se llevara mi dinero real.

Pero no podía hacerlo así como así, como quien no quiere la cosa, porque con esa tarjeta estaba suscrito a un plan de hosting web que es muy importante para mí (pero que solo acepta pagos con tarjetas paradójicamente).

Ante tal encrucijada lo mejor fue tomarme un café.

No podía cancelar una suscripción

Llamé a mi banco y expliqué lo sucedido. Enseguida me dijeron que el pago supuestamente erróneo correspondía a una suscripción. Ahí les pregunté si podían cancelarla, como si fuera la devolución de un recibo, y me dijeron que no. Los pagos automáticos con tarjeta no funcionan como los recibos. Les pedí que por favor suspendieran la suscripción al antivirus y me dijeron que tampoco.

El banco no cancela los pagos con tarjeta. Por operativa, hay que iniciar un proceso de reclamación al comercio en cuestión. Hay que pedir por escrito al comercio que por favor compruebe tu caso, etc. Todo esto dentro del período establecido, claro. Si al final después del papeleo no te devuelven el dinero, entonces tu banco puede hacer de intermediario entre tú y el comercio.

No había tiempo que perder.

El siguiente paso fue intentar entrar a la web del antivirus para cancelar mi supuesta suscripción, pero no había manera. La web no reconocía mi cuenta de correo electrónico en su base de datos. Al final tuve que crear una cuenta nueva e iniciar la reclamación fehaciente desde la misma.

La historia continúa, pero no quiero aburrirte con todos los detalles que siguieron a continuación.

Allá va el truco para ahorrar: diversidad en los pagos

En mi experiencia cancelar pagos automáticos y suscripciones con tarjetas no es flexible e incluso puede ser problemático en algunos casos. No es como PayPal, por ejemplo, donde tú sí tienes el control a golpe de clic en tu panel de administración.

Que conste que no tengo nada en contra de las tarjetas de débito y crédito, seguro que hay opiniones para todos los gustos y a muchas personas les va de maravilla; yo voy a comenzar a contar con los dedos de una mano las veces que doy mi número de tarjeta y código CVV a los comercios de Internet.

Además de la calidad y el precio, un factor importante a tener en cuenta en el momento de elegir un buen alojamiento web es la flexibilidad de los pagos.

Tu proveedor tiene que ofrecer alternativas de pago y tú saber gestionarlas y adaptarlas a tus necesidades, por supuesto. Digamos que tu web hosting tiene que ofrecer un cierto espacio para poder usar la inteligencia financiera.

Hosting barato, flexible y de calidad

Estos días estoy probando hostinger.es y estoy contento con los resultados.

hostinger.es es conocido por ofrecer hosting, dominios, SSL, y servidores a muy buen precio, pero también tiene flexibilidad en todo lo referente a los pagos. Acepta las clásicas tarjetas de toda la vida, y también PayPal, pasando por las transferencias bancarias con SOFORT Banking, Bitcoin, y otras criptomonedas como Litecoin (LTC), Ethereum (ETH), o Zcash (ZEC). La lista de criptomonedas sigue.

Además no hay compromiso de permanencia. Tú controlas los plazos: 1 mes, 3 meses, 6 meses, 12 meses, 24 meses, etc. Así por ejemplo, ahora que la tendencia BTC/EUR es bajista a largo plazo quizás es un buen momento para comprar un plan de hosting de 3 meses.

En cuanto a los pagos automáticos, de momento me quedaré con PayPal porque puedes cancelarlos fácilmente desde tu panel PayPal sin tener que pedírselo al comercio en cuestión, mucho mejor que con las tarjetas.

En resumen, el truco para ahorrar en tu web o blog: elegir un buen hosting barato (Hostinger), y saber gestionar los modos de pago con un poco de planificación e inteligencia financiera.